Una institución con memoria

Una historia que comenzó en 1859

«Adecuada a las ideas del siglo y de nuestras liberales instituciones». Así imaginó Tucumán su primera penitenciaría: como una respuesta necesaria para su tiempo y como el comienzo de una identidad institucional.

Recorrer la historia

La provincia de Tucumán fue una de las primeras administraciones que procuró tener su penitenciaría. En el mensaje a la Legislatura del 20 de febrero de 1859, el gobernador Marcos Paz sostuvo que una construcción semejante debía ser el primer pensamiento de los representantes del pueblo.

1859

Un pedido "proporcionado a los pocos recursos"

Ocho días después del mensaje de Paz, el Ministro General de Gobierno Dr. Próspero García pidió autorización para construir una cárcel acorde a los recursos del erario: la existente, aun refaccionada, era demasiado estrecha para aliviar el padecimiento de tantos presos.

Una ley del 26 de marzo habilitó al Ejecutivo a vender tierras públicas y disponer del producto de herencias transversales y de rentas generales para financiar la obra.

Cabildo de Tucumán en 1870, donde funcionó la primera cárcel de la provincia
Cabildo de Tucumán, 1870. Allí funcionó la primera cárcel de la provincia, en un sector del subsuelo, junto a las oficinas públicas.
1860

El contrato de Alejo Devillers

En enero, Paz anunció que la obra comenzaría apenas concluyeran los trabajos de la Casa de Gobierno. Dos meses después, el 24 de marzo, el gobierno firmó con el maestro Alejo Devillers el contrato de construcción de la cárcel pública, en el terreno del antiguo teatro, junto al Departamento de Policía.

El Estado aportaría materiales y la mano de obra de los propios presos; el precio se fijó por vara cuadrada de pared. El diario El Eco del Norte calculó que en menos de seis meses la cárcel podría prestar servicio.

«Cárcel y penitenciaría, en el habla vulgar, se convirtieron en sinónimos.»

Los problemas económicos y políticos de la época se impusieron como obstáculos insuperables: la obra quedó inconclusa.

1881

Un terreno frente a la plaza Urquiza

El gobernador Miguel M. Nougués obtuvo autorización para comprar, sobre la actual avenida Sarmiento, un terreno de una cuadra de frente por dos de fondo, propiedad de Miguel Sánchez, pagado con 5.000 pesos bolivianos.

Su mensaje a la Legislatura reveló la dramática situación de los presos: un promedio diario de 150 personas, sumadas a 200 de la fuerza policial y el piquete de guarnición, hacinadas en apenas 3.700 varas cuadradas.

«En horrenda confusión, mujeres y niños, reos de crímenes y delitos graves, condenados a presidio y trabajos forzados, guardianes y guardados.»

El propio recinto albergaba además, en su parte exterior, a los tres poderes públicos del Estado. Nougués advirtió que la falta de una cárcel nueva comprometía "hasta la moral y la higiene pública", en momentos en que las fiebres miasmáticas se atribuían al pésimo estado del cuartel y la cárcel.

1891

Tucumán abre su Penitenciaría

El 13 de septiembre, el gobernador Próspero García anunció ante la Legislatura la apertura de la Penitenciaría: los presos y arrestados alojados hasta entonces en la policía fueron trasladados al nuevo edificio.

Con capacidad para 170 internos "en buenas condiciones", llegó a alojar el doble. Contaba con 51 celdas, salones, talleres de varios oficios, servicio médico, maestros y capellanía; su punto débil era la convivencia, en promiscuidad, de adultos, menores y personas con padecimientos mentales.

Edificio de la cárcel Penitenciaria frente a la Plaza Urquiza
1906: al fondo de la plaza Urquiza se distingue el edificio de la Penitenciaría de avenida Sarmiento.
1927–1950

El traslado a Villa Urquiza

La Penitenciaría de avenida Sarmiento prestó servicios hasta 1950, cuando fue demolida; buena parte de su predio pasó a ocuparse con monobloques de departamentos. Ya desde 1927 el traslado venía haciéndose de a poco hacia el actual Complejo Penitenciario de Villa Urquiza, sobre calle México al 1200.

Cárcel Penitenciaria de Villa Urquiza en la década de 1920
Villa Urquiza en la década de 1920. Reemplazó a la Penitenciaría de avenida Sarmiento; su inauguración fue en 1927.

«Las instituciones, al igual que las personas, si desconocen a sus creadores, lugar y fecha de nacimiento, no tienen identidad.»

Lic. Guillermo Antonio Snaider Alcaide Gral. (®) · Ex Director Gral. S.P.T.

Bibliografía consultada
  1. Archivo de la Legislatura Provincial
  2. Archivo del Poder Ejecutivo Provincial
  3. Archivo del Diario "La Gaceta"
  4. "Las cárceles argentinas de antaño" (Siglo XVIII y XIX) — Teoría y Realidad, Abelardo Levaggi, Editorial Gráfica Laf S.R.L., 2002, pág. 73/74.
  5. www.tucuman.gov.ar — Página Oficial de Tucumán